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Energía Solar en México: El momento de consolidar infraestructura, regulación y almacenamiento 

 
México vive un momento clave para la energía solar. Nuevas inversiones, el crecimiento del autoconsumo industrial y el avance del almacenamiento BESS impulsan una transición energética que marcará la competitividad de las empresas en los próximos años.

Un nuevo capítulo para la energía solar en México

México atraviesa un punto de inflexión en su sector energético. Después de años de incertidumbre regulatoria y rezago en infraestructura, el gobierno actual recientemente ha anunciado uno de los programas de inversión en generación y transmisión eléctrica más ambiciosos de las últimas décadas. 

Para el sector industrial, que ya enfrenta saturación en la red eléctrica y un aumento en la demanda impulsada por el nearshoring, este nuevo ciclo es una variable estratégica para la continuidad operativa y la competitividad empresarial. 

En este contexto, Ángel Nicolás, CEO de EMMI, compartió en el artículo Spending big on Mexican Solar publicado por PV Magazine Global en su edición de marzo, su visión sobre el momento que vive el sector energético en México y la importancia de coordinar esfuerzos entre industria, gobierno e infraestructura eléctrica para acelerar la transición energética.

«La planeación coordinada entre generación, transmisión, distribución y almacenamiento será clave para asegurar que estas soluciones se implementen de forma eficiente y alineadas con las necesidades reales del sistema.», aseguró Nicolás. 

La capacidad solar instalada en México alcanzó aproximadamente 12 GW a finales de 2024 (IRENA, 2025) y el mercado podría escalar hasta 30.84 GW hacia 2031 a una tasa de crecimiento anual del 14.12% (Mordor Intelligence, enero 2026). Sin embargo, el camino hacia ese potencial exige entender cinco claves que hoy determinan el ritmo y la viabilidad de los proyectos. 

1. El plan de inversión del gobierno: señales positivas y retos pendientes

De acuerdo con el artículo de PV Magazine, en diciembre de 2025, la Secretaría de Energía autorizó en tiempo récord 20 proyectos privados de generación renovable: 15 plantas solares (2,471 MW) y 5 parques eólicos (849 MW), con 1,488 MW de almacenamiento asociado y una inversión total que supera los USD 4,752 millones. Los tiempos de permiso se redujeron de entre 8 y 18 meses a un promedio de dos meses (SENER, diciembre 2025). Adicionalmente, el gobierno comprometió una inversión pública de MXN 5.6 billones en infraestructura general hasta 2030, con el 54% orientado al sector energético.

Para Ángel Nicolás, consolidar el impacto de estos proyectos requiere avanzar en certidumbre regulatoria para la inversión de largo plazo. El desarrollo de infraestructura energética implica horizontes de planeación de varias décadas, por lo que contar con reglas claras en materia de permisos, interconexión y operación del mercado resulta fundamental para sostener la participación de capital privado y garantizar continuidad en los proyectos. La estabilidad del marco regulatorio también permite que las empresas planifiquen inversiones con mayor previsibilidad y aceleren la ejecución de nueva capacidad de generación.

De forma paralela, señala la necesidad de fortalecer la infraestructura de transmisión y distribución, así como avanzar en la integración del almacenamiento energético. El crecimiento de la generación renovable demanda redes eléctricas con mayor capacidad y flexibilidad para transportar la energía hacia las zonas donde se concentra la demanda eléctrica, especialmente industriales. Al mismo tiempo, el almacenamiento se vuelve un componente estratégico para gestionar la variabilidad de las fuentes renovables, optimizar el uso de la red y mejorar la estabilidad del sistema eléctrico. 

2. Autoconsumo Solar: el motor que ya está funcionando

Mientras los proyectos Utility-Scale capturan los titulares, el Autoconsumo Solar ha sido un motor del crecimiento reciente. La alta demanda entre usuarios industriales ha impulsado una expansión acelerada de proyectos fotovoltaicos que se benefician de las recientes disposiciones gubernamentales orientadas a facilitar la interconexión.

Se proyecta que para 2026,  el mercado solar total de México alcance 15.94 GW instalados. Para el sector industrial, el Autoconsumo Solar ofrece estabilización de costos energéticos, reducción de exposición a variaciones tarifarias y mayor resiliencia operativa ante una red eléctrica que ya opera cerca de su límite de capacidad en varias regiones del país.

3. El Almacenamiento BESS: la pieza que hace confiable la transición

El almacenamiento de energía (BESS) ha pasado de ser un elemento complementario en los sistemas fotovoltaicos a convertirse en un componente estratégico indispensable. Los proyectos aprobados en diciembre incluyen obligatoriamente sistemas BESS, y los proyectos CFE en Carbón II y Río Escondido contemplan almacenamiento equivalente al 30% de su capacidad por tres horas (Strategic Energy Europe, diciembre 2025). También, el Parque Fotovoltaico Puerto Peñasco, en el cual EMMI llevó a cabo la construcción de 100 MW, se proyecta que alcanzará 1,000 MW y 190 MW de Almacenamiento en Baterías.

Para que los sistemas BESS escalen en México, Ángel Nicolás identifica tres necesidades urgentes:

  • Marcos regulatorios claros que definan cómo los sistemas de almacenamiento se conectan, operan y son remunerados en la red.
  • Incentivos y esquemas financieros que hagan viables las inversiones en BESS a nivel industrial y comercial.
  • Planeación coordinada entre generación, transmisión, distribución y almacenamiento para garantizar implementación eficiente.

Desde la perspectiva industrial, los BESS permiten amortiguar variaciones de tensión, cubrir microcortes, optimizar la curva de consumo y reducir picos de demanda, elementos críticos en sectores con procesos automatizados de alta sensibilidad.

Sistema de autoconsumo solar en instalación industrial con paneles fotovoltaicos en el techo y sistema de almacenamiento BESS para optimizar el uso de energía y la transición energética.

4. La red eléctrica: el cuello de botella que define el ritmo del sector

La capacidad de transmisión y distribución es hoy el principal limitante para que la nueva generación solar llegue a donde se necesita. CFE tiene control sobre la transmisión y distribución, pero enfrenta una tarea que difícilmente puede sostener para abastecer la demanda energética que el país requiere.

El gobierno ha comprometido 66 proyectos de transmisión entre 2025 y 2026, con una inversión de 35.84 mil millones de pesos y el plan del gobierno contempla 7,500 millones de dólares específicamente para nuevas líneas de transmisión dentro del programa de inversión. Sin embargo, los desarrolladores industriales ya están financiando ramales privados de conexión, dadas las necesidades energéticas de crecimiento.

En regiones industriales claves como Nuevo León, Coahuila y Guanajuato, el margen de reserva cayó hasta el 6%, muy por debajo del umbral de confiabilidad del 15-20%, poniendo en evidencia que años de subinversión en transmisión dejaron al sistema vulnerable a cortes y apagones que afectaron la continuidad operativa

5. El entorno comercial: integración regional nearshoring y oportunidades estratégicas

El contexto comercial en América del Norte también influye en la evolución del mercado fotovoltaico mexicano. Las dinámicas de comercio internacional y los ajustes en las cadenas de suministro están generando cambios en los costos, la disponibilidad de tecnología y las estrategias de abastecimiento para nuevos proyectos energéticos en la región. 

En este escenario, México mantiene una posición estratégica dentro del ecosistema energético. La cercanía geográfica, la profundidad de los vínculos comerciales con Estados Unidos y la integración productiva regional abren oportunidades para fortalecer la participación del país en la cadena de valor solar, particularmente en actividades de ensamble, manufactura y desarrollo tecnológico. 

Ante este panorama, Ángel Nicolás, considera que el desarrollo del sector debe apoyarse en una estrategia de colaboración industrial y fortalecimiento de capacidades del sistema. Este enfoque permite consolidar una cadena de valor más robusta para la energía solar en el país y posicionar a México como un actor relevante dentro del desarrollo energético regional. 

De la incertidumbre a la acción: lo que esto significa para la industria

El mercado solar mexicano apunta a un crecimiento robusto. El gobierno ha enviado señales de compromiso con una meta de 45% de energía limpia para 2030 (frente al 22-23% actual). Estos objetivos requieren acelerar drásticamente la incorporación de proyectos renovables y eliminar las limitaciones regulatorias hacia el sector industrial.

Para las empresas, este ciclo de inversión abre ventanas concretas:

  • Implementación de proyectos de Autoconsumo Solar con retornos de inversión de 3 a 4 años y reducción de hasta 95% en la factura energética.
  • Integración de sistemas de almacenamiento BESS para garantizar continuidad operativa, optimizar consumo y reducir picos de demanda.
  • Adquisición de PPAs corporativos como mecanismo para acceder a energía renovable sin inmovilizar capital propio, con plazos de hasta 25 años.
  • Fortalecimiento de perfil ESG que amplía acceso a financiamiento preferencial, en un mercado donde el 40% de la deuda de largo plazo en México ya incorpora criterios de sostenibilidad.

Con más de 11 años de experiencia, EMMI ha contribuido a la transición energética de México y Latinoamérica con el desarrollo de infraestructura sustentable y proyectos renovables para industrias, empresas y comunidades con enfoque en proyectos Utility-Scale y de Autoconsumo Solar.

Gráfico del crecimiento de la capacidad solar instalada en México de 2025 a 2031, mostrando el aumento proyectado del mercado fotovoltaico y la expansión del autoconsumo energético.

Conclusión: El momento de actuar es ahora

En 2026, la diferencia entre las empresas que lideran la transición energética y aquellas que reaccionan tarde radica en su capacidad para anticipar cambios y tomar decisiones estratégicas a tiempo. 

México se encuentra en una nueva etapa de desarrollo del sector eléctrico, marcada por anuncios de inversión en infraestructura, una creciente demanda energética y el avance de tecnologías como el almacenamiento. Sin embargo, los retos estructurales, como la saturación de la red de transmisión, la necesidad de marcos regulatorios claros para el almacenamiento y los desafíos en la cadena de suministro, continúan siendo factores clave en la planeación energética de las empresas.

En este contexto, la energía solar se consolida como un pilar estratégico para la industria, no solo por su impacto ambiental, sino por su capacidad para fortalecer la resiliencia operativa y la competitividad empresarial.

¿Su organización está lista para actuar ante este nuevo ciclo de inversión energética en México?

Tabla de Contenidos

Energía Solar en México: El momento de consolidar infraestructura, regulación y almacenamiento 

 
México vive un momento clave para la energía solar. Nuevas inversiones, el crecimiento del autoconsumo industrial y el avance del almacenamiento BESS impulsan una transición energética que marcará la competitividad de las empresas en los próximos años.

Conclusión

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